Empieza la cuenta

Los planes, contrario a los sueños y los deseos, entran dentro de las actividades que pautan el desarrollo de las naciones, las sociedades y los hombres, ya que están vinculados a partidas presupuestarias y un riguroso cronograma que garantizan su ejecución.

El año que inicia ya cuenta con un plan de nación. Nos compete a todos, desde el Gobierno central hasta la familia más apartada del país.

Será un plan que contará con el primer presupuesto íntegro, aprobado por el Congreso Nacional para todos los compromisos asumidos y que deberán ejecutarse a todo lo largo y ancho del país y para cubrir los ineludibles acuerdos internacionales.

En un año es mucho lo que se puede hacer, mucho lo que podemos avanzar, mucho lo que podemos exhibir como logros a corto y mediano plazo.

La voluntad de hacer, si tenemos los planes y el presupuesto, será la fuerza motora que impulsará a nuestros gobernantes a la ejecución e inversión más idónea de los recursos del Estado.

Si la meta es avanzar, aportar al país y aunar esfuerzos para alcanzar mejores estándares económicos y sociales, llegó el momento.

El reloj empieza a correr para el Gobierno y nuestra clase dirigencial, que incluye políticos, empresarios, líderes de la iglesia, profesionales y organizaciones de la sociedad civil. Empieza la cuenta y empezamos a contar.