Roma.– Hoy, la Embajada de la República Dominicana ante la Santa Sede llevó a cabo un evento multicultural en la histórica iglesia San Marcello al Corso, destacando la riqueza cultural y espiritual del país caribeño.
El embajador, Víctor Suárez Díaz, expresó su satisfacción al celebrar una misa que sirvió como preludio a un concierto muy especial, reuniendo a miembros de la comunidad dominicana, embajadores y representantes del cuerpo diplomático de diversos países, en un acto de fe y agradecimiento.
Posteriormente, el evento continuó con un concierto que dejó una huella imborrable. La talentosa cantante lírica no vidente, Janette Jáquez, cautivó a los presentes con su interpretación de varias piezas musicales, destacando su impresionante talento y emotiva entrega.
Acompañando a Jáquez, el joven dominicano y prodigio del piano, Samuel García, ofreció su virtuosismo musical, creando una atmósfera mágica que resonó en la iglesia. La combinación de sus talentos no solo celebró la cultura dominicana, sino que también mostró el potencial artístico de la juventud del país.
Uno de los momentos más impactantes del evento fue la actuación del pintor dominicano Melaneo Guzmán, quien realizó una obra en tiempo real ante los asistentes. Esta performance artística, que simbolizó la unión y el apoyo entre las embajadas dominicanas y con la presencia de numerosos miembros del cuerpo diplomático, añadió un elemento visual poderoso a la celebración.
El evento también tuvo un significado especial en términos de espiritualidad, ya que se despidió a la Virgen de la Altagracia peregrina, que será llevada al país para participar en la misa de la Altagracia en la Basílica de Higüey el 21 de enero. Esta tradición resalta la devoción del pueblo dominicano hacia su patrona y su deseo de mantener vivas sus costumbres y creencias.
La celebración en San Marcello al Corso no solo fue un homenaje a la cultura dominicana, sino también una muestra de unidad y solidaridad entre las diferentes comunidades presentes.