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Elon Musk vende Twitter a su compañía de inteligencia artificial xAI

Erika Rodríguez Por Erika Rodríguez
Elon Musk.
📷 Elon Musk.

El multimillonario Elon Musk ha anunciado que ha vendido su plataforma de redes sociales X, anteriormente conocida como Twitter, a xAI, su propia empresa de inteligencia artificial, marcando un giro importante en la evolución del gigante de las redes sociales.

La venta, que se ha concretado tras meses de especulaciones sobre el futuro de la plataforma, pone de manifiesto el creciente enfoque de Musk en la IA y sus esfuerzos por integrar nuevas tecnologías en sus negocios.

Según fuentes cercanas a la negociación, la transacción permitirá a xAI desarrollar herramientas de inteligencia artificial que se integrarán de manera más profunda con las redes sociales. Musk ha comentado que, a través de la inteligencia artificial, planea mejorar la experiencia de usuario en X, permitiendo que la plataforma no solo sea un espacio de interacción social, sino también un motor de innovación en IA.

El magnate destacó cómo eso hacía que xAI tuviera una valoración estimada (según él) de 80.000 millones de dólares, mientras que la de X era de 33.000 millones de dólares (45.000 millones menos 12.000 millones de deuda). La pregunta, por supuesto, es a qué se debe este movimiento y qué podemos esperar a partir de ahora.

El valor total de las acciones de la transacción se ha situado en 45.000 millones de dólares (alrededor de 41.160 millones de euros), incluidos 12.000 millones de dólares (unos 11.000 millones de euros) en deuda, ha informado el propio Musk en una publicación en su cuenta en X.

Por separado, la combinación valora xAI en 80.000 millones de dólares (unos 73.940 millones de euros) y X en 33.000 millones de dólares (30.500 millones de euros)», ha matizado el magnate, subrayando que su «combinación liberará un inmenso potencial al combinar la capacidad y la experiencia avanzadas en IA de xAI con el alcance masivo de X.

Según Musk el futuro de xAI y de X está entrelazado, y esta fusión permite «combinar los datos, modelos, computación, distribución y talento» de ambas compañías. Lo que sin duda permite es lograr que las cuentas de X queden integradas en las de xAI, con mucha más proyección económica. Es cierto que X es una empresa que parece recuperar terreno, pero lo ha pasado mal desde que Musk la comprara.

Una fusión natural

 Como indican en The New York Times, ambas empresas son privadas y ya compartían numerosos recursos, como sus ingenieros. Grok, el chatbot de xAI, se entrena con datos publicados por X y que son públicos en esta red social. Andrew Verstein, profesor en la Escuela de Derecho de U.C.L.A. comentaban en dicho diario cómo lo que nos parece decir Musk con este movimiento es “Tengo una empresa que quizá no esté en quiebra, pero no es la joya de mi corona. La compraré de forma que parezca un éxito utilizando una de mis otras empresas”.

 En 2016 utilizó acciones de su empresa de coches eléctricos, Tesla, para comprar SolarCity, una empresa dedicada a energías renovables en la que Musk era el máximo accionista y en la que su primo Lyndon Rive era el CEO.

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