«Ella viene de camino», el grito de la madre de Leiny Pérez, embarazada que murió en accidente de tránsito

embarazada

Santo Domingo.- Leiny Pérez, agente de la Policía Nacional de 30 años y con seis meses de embarazo, murió junto a otras cuatro personas que viajaban en el mismo vehículo en la avenida Circunvalación de Santo Domingo.

Su madre todavía recuerda la hora en que salió a trabajar y repite, entre lágrimas, que su hija viene de camino.

«Ay, ella viene de camino. Ella viene de camino, ya ella viene», exclama su madre, aferrada al recuerdo de su hija y a la esperanza que todavía parece acompañar sus palabras.

Entre lágrimas, la madre de Leiny Pérez repite estas palabras mientras intenta asimilar la pérdida de su hija, quien salió a trabajar a las 5:30 de la mañana y no regresó a casa.

Leiny tenía 30 años, era agente de la Policía Nacional y cursaba seis meses de embarazo. Su familia esperaba con alegría la llegada de una niña, que se sumaría al hijo que ya tenía.

«Ella viene de camino», el grito de la madre de Leiny Pérez, embarazada que murió en accidente de tránsito

«Ay, seis meses tenía, seis meses de embarazo. Ay, estaba tan contenta, porque era una niña», expresa su madre en un testimonio marcado por el dolor y la incredulidad.

La mujer vuelve al recuerdo de aquella mañana, aferrada a la imagen de su hija saliendo hacia el trabajo. Sus palabras reflejan la dificultad de aceptar una ausencia que llegó cuando la familia se preparaba para recibir una nueva vida.

Leiny Pérez fue una de las cinco personas que murieron en el accidente ocurrido la mañana de este viernes en la avenida Circunvalación de Santo Domingo, próximo al acceso al aeropuerto El Higüero.

De acuerdo con informaciones preliminares, las cinco víctimas se desplazaban en un Toyota Corolla rojo utilizado para el transporte de pasajeros, que colisionó con un Kia K5 blanco.

Entre los fallecidos también figuran Francisco González de Paula, de 45 años; Maribel de la Cruz, de 36; Aneudy Severino, y un hombre conocido como «Mito». González de Paula conducía el Toyota Corolla, según versiones.

Las cinco personas eran oriundas de comunidades del municipio de Yamasá, en la provincia Monte Plata. La tragedia golpeó a familias de una misma zona que perdieron a sus seres queridos en un solo siniestro.

Las circunstancias exactas de la colisión y las posibles responsabilidades aún no han sido esclarecidas por las autoridades.

Más de 2,100 muertes en un año

La muerte de Leiny y las otras cuatro víctimas se suma a las estadísticas de la siniestralidad vial en República Dominicana.

De acuerdo con el cuadro estadístico 12.11-6, elaborado a partir de los registros administrativos de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT), en 2025 se registraron 2,175 muertes en el lugar de ocurrencia de accidentes de tránsito, según cifras preliminares.

El total supera las 2,161 muertes registradas en 2024. La diferencia es de 14 fallecimientos, un aumento aproximado de 0.6 %.

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El país registra más de 3,000 muertes y alrededor de 100,000 personas lesionadas por accidentes de tránsito. Archivo

Aunque la variación nacional fue moderada, cada cifra representa una vida perdida y una familia que debe afrontar las consecuencias de una muerte inesperada.

La distribución por sexo evidencia una marcada diferencia entre las víctimas. De las 2,175 muertes registradas en 2025, 1,931 correspondieron a hombres y 237 a mujeres, mientras que en siete casos el sexo no fue declarado.

Los hombres representaron aproximadamente el 88.8 % del total y las mujeres, el 10.9 %.

En 2024, los registros contabilizaron 1,890 hombres fallecidos y 260 mujeres, además de 11 casos sin sexo declarado. La comparación muestra que las muertes de hombres aumentaron en 41 casos, mientras que las de mujeres disminuyeron en 23.

Estas cifras describen la distribución de las víctimas, pero no explican por sí solas las causas de la diferencia.

Las provincias con más muertes

La distribución territorial también refleja diferencias importantes. La provincia Santo Domingo encabezó los registros de 2025, con 294 muertes en el lugar de ocurrencia de accidentes de tránsito, frente a las 258 contabilizadas en 2024.

Le siguieron San Cristóbal, con 197 fallecimientos; La Altagracia, con 179; Santiago, con 139, y Puerto Plata, con 123.

Algunas provincias registraron aumentos relevantes entre ambos años. En Puerto Plata, las muertes pasaron de 85 en 2024 a 123 en 2025, para una diferencia de 38 casos. En Santo Domingo aumentaron en 36, mientras que San Pedro de Macorís pasó de 58 a 88, un incremento de 30.

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Los accidentes de motocicletas han costado más de RD$622.9 millones.

Espaillat también experimentó un aumento, al pasar de 65 a 89 fallecimientos. En La Altagracia, los registros subieron de 159 a 179.

En contraste, Santiago pasó de 171 muertes en 2024 a 139 en 2025, una reducción de 32 casos. La Vega también registró un descenso, de 136 a 114.

Los datos muestran que la evolución de las muertes por accidentes de tránsito no fue uniforme en el país. Sin embargo, las cifras absolutas no bastan para determinar cuáles provincias o carreteras son más peligrosas, pues también es necesario considerar el volumen de circulación, las distancias recorridas y las características de los siniestros.

Por regiones, Ozama, integrada por el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo, registró 405 muertes en 2025. De ese total, 294 correspondieron a Santo Domingo y 111 al Distrito Nacional.

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Accidente en Las Américas. ARCHIVO

La cifra regional aumentó frente a las 364 muertes registradas en 2024, lo que supone 41 fallecimientos adicionales.

El Cibao Norte ocupó el segundo lugar, con 351 muertes, frente a 321 en 2024. En esa región, Santiago registró 139 fallecimientos, Puerto Plata 123 y Espaillat 89.

La región Valdesia contabilizó 267 muertes, mientras que Yuma registró 245 e Higuamo, 170.

Otras regiones presentaron reducciones. El Cibao Nordeste pasó de 215 a 181 muertes; el Cibao Sur, de 252 a 220, y El Valle, de 165 a 145. En Enriquillo, el total se mantuvo en 73.

Estas variaciones permiten identificar territorios donde las cifras aumentaron o disminuyeron, pero no establecen por sí solas las causas de esos cambios ni permiten atribuirlos a una condición específica de las vías.

Una hija, una madre y una niña esperada con ilusión

La historia de Leiny va más allá de las circunstancias de su muerte. Era una mujer con responsabilidades, una madre que criaba a su hijo y una hija cuya familia esperaba verla regresar después de su jornada laboral.

La llegada de otra niña representaba una nueva alegría para sus seres queridos. Sin embargo, los planes cambiaron tras el accidente y la familia quedó ante una ausencia difícil de comprender.

Su madre no habla de porcentajes ni de registros administrativos. Habla de su hija, de la hora en que salió de casa y de la esperanza de volver a verla.

En su voz permanece la imagen de aquella mañana, cuando Leiny salió a cumplir con su trabajo sin que su familia imaginara que sería la última vez que la vería partir.

«Ella viene de camino», el grito de la madre de Leiny Pérez, embarazada que murió en accidente de tránsito

Ahora, la espera se convierte en recuerdo y la alegría por la niña que venía en camino queda ligada a una pérdida irreparable.

Cinco personas murieron en el accidente de la Circunvalación de Santo Domingo. Las estadísticas nacionales permiten dimensionar la magnitud de la siniestralidad vial, pero ninguna cifra puede expresar por completo lo que significa para una familia perder a uno de sus integrantes.

En 2025, el país registró 2,175 muertes en el lugar de ocurrencia de accidentes de tránsito. Detrás de ese total hay personas con familias, responsabilidades y proyectos que quedaron inconclusos.

Para la madre de Leiny, la tragedia tiene el rostro de su hija y la ilusión de una nieta que esperaba conocer.

«Ella viene de camino», repite.

Una frase que deja al descubierto el rostro más doloroso de los accidentes de tránsito: el de quienes siguen esperando el regreso de alguien a quien ya no podrán volver a abrazar.

Sobre el autor

Katherine Espino

Katherine Nicole Espino Cuevas. Periodista, locutora profesional y CMM. Máster en Comunicación Política Avanzada por Next Educación (Madrid). Amante de la escritura bien hecha, las historias con sentido humano y las causas sociales. Creo en la comunicación con propósito, en los valores y en la fe que transforma.