Santo Domingo.– El Ministerio de Defensa descartó el cierre de la frontera dominico-haitiana y aseguró que las actividades comerciales, sociales y cotidianas continuarán con normalidad, al considerar que las condiciones actuales no justifican medidas extraordinarias, pese al agravamiento de la violencia en Haití.
La posición fue establecida durante una reunión de evaluación encabezada por el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, con la participación de organismos militares responsables de la vigilancia fronteriza, entre ellos el Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (CESFRONT) y el Centro de Comando, Control, Comunicaciones, Computadoras, Ciberseguridad e Inteligencia (C5i).
El encuentro forma parte del esquema permanente de vigilancia y coordinación de las Fuerzas Armadas, que mantendrán el seguimiento a los acontecimientos en Haití mediante el intercambio de información, el análisis de inteligencia y la evaluación de posibles escenarios para adoptar medidas preventivas si fueran necesarias.

La decisión se produce en medio de la preocupación por los enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y pandillas haitianas, especialmente en Croix-des-Bouquets, donde cuatro militares salvadoreños vinculados a la misión internacional de seguridad fueron secuestrados tras una emboscada el pasado domingo 18 de octubre.
La situación llevó a las autoridades dominicanas a reforzar preventivamente la seguridad en la zona de Jimaní, provincia Independencia, cercana al área de los combates.
Ante la crisis, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, afirmó que República Dominicana está preparada para adoptar medidas adicionales para proteger la seguridad nacional.
El funcionario informó que más de 10,000 militares permanecen desplegados en la frontera, vigilando cerca de 300 kilómetros, y sostuvo que el Gobierno actuará según lo requieran las circunstancias.
“Cualquier elemento adicional que se necesite en los próximos días, semanas y meses, el Gobierno dominicano lo implementará para proteger nuestra integridad”, expresó.
Paliza también defendió las medidas aplicadas por el Gobierno, entre ellas la construcción de la verja perimetral, la instalación de equipos de vigilancia y los incentivos para los militares asignados a la zona.
Según las proyecciones oficiales citadas por el funcionario, para finales de 2027 estarán concluidos casi 80 kilómetros de muro fronterizo.

Además, destacó las gestiones diplomáticas del presidente Luis Abinader para conseguir un mayor compromiso internacional frente a la crisis haitiana.
La preocupación dominicana coincide con las dificultades de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) para completar su despliegue en Haití.
Un reporte oficial presentado ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas contabilizó 1,563 uniformados en el terreno al 12 de octubre, frente a los 5,500 previstos para ese mes.
El secuestro de los cuatro militares salvadoreños ha vuelto a poner en evidencia los riesgos que enfrentan los contingentes internacionales y las limitaciones de la respuesta de seguridad en el vecino país.
Mientras continúan las operaciones para localizar a los militares salvadoreños, el Ministerio de Defensa dominicano sostiene que la situación fronteriza permanece bajo supervisión y que no existen, por el momento, circunstancias que ameriten interrumpir las actividades habituales.
Las autoridades mantendrán la vigilancia y la coordinación interinstitucional para preservar la soberanía nacional, la seguridad de las comunidades fronterizas y la continuidad del comercio, sin descartar medidas adicionales si la evolución de la crisis lo exige.