¿Elegimos cómo vestir o el algoritmo está decidiendo por nosotros?
- En una producción acelerada, lo artesanal, singular e imperfecto puede convertirse en el nuevo lujo. Conferencista. Diego Plazas participará en el sexto Foro Caribe Naranja.
Santo Domingo.-Las personas abren el armario convencidos de que eligen qué ponerse según sus gustos, personalidad y estado de ánimo, pero detrás de muchas de esas decisiones existe una maquinaria capaz de estudiar lo que se mira, se compra, se busca y se comparte.
Para Diego Plazas, antropólogo y estratega especializado en comportamiento, asegurar que compramos moda de manera completamente autónoma resulta cada vez más difícil.
“A los algoritmos de las tiendas digitales se suma la presión de las redes sociales, que también influye en nuestra percepción de lo que debemos vestir. La inteligencia artificial ha llevado esa capacidad mucho más lejos, ya que las marcas pueden analizar fotografías, clics, compras y comportamientos antes incluso de producir una prenda”.
La predicción
Plazas considera que todavía existe un territorio difícil de predecir: la manera personal de combinar las piezas, donde la innovación puede estar precisamente en quienes se resisten a la homogeneización y mezclan prendas nuevas con vintage, colores, texturas y materiales de formas inesperadas. Dice: “El riesgo ya no reside en la prenda como tal, sino en el outfitting”.
Diferentes e iguales
El problema, destaca Plazas, aparece cuando aquello que de inicio promete personalización termina produciendo el efecto contrario, “la IA contribuye a homogeneizar la imagen personal, pero no actúa sola”.
Explica que los algoritmos detrás de TikTok, Pinterest y las plataformas de ‘fast fashion’ alimentan una sucesión constante de imágenes y referencias que llevan a millones de personas a perseguir simultáneamente una supuesta diferenciación.

El resultado es paradójico: “todos buscamos la misma ‘diferencia’ que, a la larga, nos iguala”. Indica que a esto se suma la velocidad, pues una tendencia puede expandirse globalmente en cuestión de días y alimentar el deseo de comprar inmediatamente.
Para el especialista, esa gratificación instantánea hace que el consumo sea más frenético y que el deseo dure cada vez menos.
El antropólogo habló sobre las microtendencias, las cuales no nacieron con la inteligencia artificial, sino que forman parte de una dinámica impulsada desde hace años por el ‘fast fashion’, y la tecnología está acelerando un fenómeno que ya existía.
La moda que caduca
La sensación de que una prenda pierde vigencia rápidamente puede traducirse en agotamiento y presión por renovar constantemente el guardarropa. Frente a ello, Plazas reivindica algo tan sencillo como recordar que la moda siempre ha sido cíclica: reutilizar, comprar de segunda mano, transformar lo que ya tenemos y guardar determinadas piezas puede convertirse en una respuesta frente al frenesí de la novedad.
Para el estratega especializado en comportamiento, rechazar la inteligencia artificial no es la opción, la eficiencia tecnológica estará en para qué y como se utiliza.
Conferencia
— Eficiencia de la IA
El especialista presentará la conferencia “La trampa de la eficiencia de la IA”, hoy en la sexta edición del Foro Caribe Naranja, organizado por Switch? Havas y SIP Group, en el Hotel Intercontinental Real.