Elecciones y cónyuge

Aura Celeste Fernández ejerció sus funciones de jueza de la Junta Central Electoral (en la Cámara Contenciosa) sin que incidiera en su comportamiento el hecho de que Guillermo Moreno fuera candidato presidencial.

Lo cual pudiera dar razones a quienes plantean que a los magistrados electorales se les debe evaluar por su accionar y que sean responsables sólo de sus actos, no de los de otros.

Incluso, cuando a Aura Celeste Fernández se le presentó el dilema encontró respaldo en sus otros compañeros del tribunal electoral, que entendían que ella podía continuar en sus funciones.

Con la misma vara

Hay sectores de presión que suelen discriminar a la hora de usar su vara para medir. Por ejemplo, han criticado que la esposa del presidente de la Junta Electoral de Santiago, Haime Thomás Frías Carela, fuera la presentadora contratada para el espectáculo de proclamación de la candidatura vicepresidencial de Margarita Cedeño.

Sin embargo, esas mismas voces entendían en el pasado que no había que juzgar a una persona por lo que decidiera su pareja cuando se presentó el precedentemente comentado.

Juicios de Hipólito

Diferentes reacciones desató ayer el pronunciamiento del expresidente Hipólito Mejía de que en el país hacen falta algunos métodos, como la disciplina y la autoridad que caracterizaron la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo.

Senadores, diputados y representantes de otros sectores, principalmente oficialistas, advirtieron que ya esa época fue superada y que sorprende que Mejía reivindique ese régimen que tanto dolor y luto llevó a muchas familias de la sociedad que se opusieron a su estado de opresión y represión.