Elecciones en tiempos del Covid-19

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Orlando Jorge Mera

Conforme al artículo 209 de la Constitución de la República, las elecciones presidenciales y congresuales están fijadas para el tercer domingo del mes de mayo de 2020.

En medio de la crisis sanitaria global provocada por el coronavirus (Covid-19) que, lógicamente ha afectado por igual a la República Dominicana, y donde recientemente fue declarado el Estado de Emergencia para combatir la pandemia, es importante colocarnos en el contexto de cómo debemos celebrar este compromiso constitucional, teniendo el debido cuidado con la salud de todos los dominicanos.

En primer lugar, la fecha del 17 de mayo es por mandato constitucional, siendo así fija e incuestionable. De igual manera, otra fecha improrrogable es la del 16 de agosto de cada cuatro años, cuando se debe traspasar el mando a las nuevas autoridades electas, incluido el presidente, vicepresidente, senadores, diputados, y los de ultramar.

Por tanto, en cualquier caso, si las elecciones del 17 de mayo y la hipotética segunda vuelta electoral, incluyendo las elecciones en ultramar, a juzgar por el cuadro del impacto de la pandemia covid-19 en el país, tuviesen que ser pospuestas, deberán necesariamente ser celebradas antes del 16 de agosto, fecha en que termina el presente mandato constitucional. Plantear extensión del actual período constitucional es totalmente inaceptable.

El gran reto por delante es celebrar los comicios, en cualquier escenario, teniendo presente que uno de los objetivos precisos para enfrentar la pandemia es el distanciamiento social, por lo que, sin dudas, la autoridad electoral representada por la Junta Central Electoral, con el apoyo de los partidos políticos, organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil, debe adoptar los pasos necesarios para garantizar el estricto cumplimiento de los protocolos y sugerencias de salud.

Lógicamente, otros países, con compromisos electorales para este año, como los Estados Unidos de América, que tienen elecciones presidenciales para noviembre, han definido claramente que su calendario electoral sigue inalterable.

Cabe resaltar que ese país tiene la particularidad de ofrecer distintas modalidades de votación, como el del correo o correspondencia, cuyo uso, sin lugar a duda, aumentará significativamente.

Por lo demás, Estados Unidos permite el voto temprano, lo que es una ventaja, aunque el mensaje de las autoridades ha sido permanente: garantizar la seguridad, en todo el sentido de la palabra, de las estaciones de votación, como advierten Lawrence Nordan y Max Feldman en “How to vote during a pandemic”, publicado en la revista Foreign Affairs, del 24 de marzo de 2020.

En el caso particular de República Dominicana, y dado que la única opción legal y constitucional que tenemos es la de concurrir a las urnas el día de las elecciones, lógicamente el objetivo es tener asegurada la salubridad del personal que trabaje en los colegios electorales, conjuntamente con la de los delegados de los partidos políticos, para que todos tengan las condiciones para ejercer sus respectivos roles. Y lo más importante, que cada dominicano acuda a ejercer su sagrado derecho constitucional del sufragio, personal, libre, directo y secreto, tal como dispone el artículo 208 de la Constitución.
Para asegurarnos de ello, he buscado y recogido la opinión de la Fundación Internacional de Sistemas Electorales, o mejor conocida por sus siglas en inglés, IFES.

Dicho sea de paso, el IFES fue fundamental para que, con su experiencia y acompañamiento, la Junta Central Electoral organizara las elecciones municipales extraordinarias del 15 de marzo de 2020, cuyo rotundo éxito no se vio en peligro ante la llegada confirmada de la pandemia del covid-19 al territorio nacional. Los dominicanos, al acudir a votar, enviaron un mensaje de compromiso irrestricto con la democracia.

Celebrar elecciones en tiempos de pandemia no es tarea fácil, pero no puede ser visto como imposible, siempre que se tomen las medidas razonables para proteger la salud y la democracia. De hecho, la guía y las recomendaciones del IFES han sido el resultado de consultas hechas con la Organización Mundial de la Salud y el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), de Estados Unidos.

La guía y recomendaciones del IFES están contenidas en un documento que está publicado en su página web: “Guidelines and Recommendations for Electoral Activities during the Covid-19 Pandemic” (Guía y Recomendaciones para actividades electorales durante la pandemia de Covid-19), del 19 de marzo de 2020.

El IFES recomienda que la campaña electoral, mientras dure la pandemia, se realice con actividades de campaña por la vía virtual, es decir, por Internet. De igual manera, la selección y el entrenamiento del personal que trabajará en los colegios electorales, hacerlo por la vía “en línea”.

En el caso de nuestro país, hay experiencia importante de la Junta Central Electoral en ese sentido.

Para el día de las elecciones, hay que tomar medidas para asegurar el distanciamiento social y evitar la contaminación del Covid-19, por lo que el IFES sugiere las siguientes medidas:

– En las filas de votantes, separar votantes con una distancia de seis pies cada uno;
– Reubicar los colegios electorales para mantener la requerida distancia social y permitir el espacio suficiente entre el personal del colegio electoral, los delegados y los observadores, y de todo el personal que interactúa ese día.

-Desarrollar protocolos de entrada y salida al recinto electoral y a los colegios electorales.

– Desplegar en todos los lugares visibles avisos para mantener la distancia social, tomar el cuidado de tener desinfectantes de mano y recordar a los ciudadanos no tocarse la cara.
– Dotar al personal de los colegios electorales de los kits necesarios como mascarillas, guantes y desinfectantes de mano. Por supuesto, esto incluye a los delegados y al personal de la Policía Militar Electoral.

– Considerar que cada votante lleve su propio lapicero para firmar en el padrón electoral.
Sin dudas, estamos en un período excepcional para la humanidad, incluyendo nuestra querida República Dominicana. Sí, debemos ser precavidos y responsables ante esta pandemia; pero también debemos defender la democracia y el cumplimiento de las leyes, en el marco de una actitud cívica, pacífica y legítima.

Nuestro sagrado derecho de votación, y el resguardo total y absoluto de la salubridad en estos momentos, no son excluyentes, sino complementarios.
Y por supuesto, tal como sucedió en las elecciones del 15 de marzo, respetaremos los resultados que provienen del voto de cada ciudadano, la expresión más sublime de la voluntad popular.

*Por Orlando Jorge Mera

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