El viaje de Danilo

El conflicto reciente con ciudadanos haitianos tuvo, al parecer, un efecto inmediato. Danilo Medina viajará a Haití en febrero.

No solo eso, sirvió para que las autoridades recordaran que ese país, con el que compartimos frontera, constituye, además, nuestro socio comercial más importante.

La importancia del viaje del presidente Medina hay que verla desde múltiples aspectos.

Era hora de que el Gobierno tomara en cuenta que hay planes y compromisos en la mesa de trabajo de la Comisión Bilateral domínico-haitiana.

A eso habrá que sumar los compromisos que asuma el Estado dominicano, de cara a la invitación hecha por el presidente haitiano Michel Martelly para la visita programada. De todas formas, hay viejos temas que inciden en el día a día de la política y la economía de ambos países.

La visita será oportuna para pasar revista a la agenda histórica y las deudas en el plano migratorio y desde el punto de vista comercial, que todavía no se honran.

No podemos pasar un nuevo cuatrienio sin que avancemos, al menos en uno de los dos problemas heredados desde nuestro pasado más remoto.

Al menos uno, el factor migratorio o la formalidad comercial, servirá para que nuestra relación con Haití suba, por lo menos un peldaño.