El verdadero spot
Resulta que en su más reciente y desafortunado comercial de campaña, el candidato del gobierno reconoce que luego de tantas alharacas de progreso y bienestar, transcurridos 8 años consecutivos de gobierno y 12 de mandato del PLD, en este país hay hambre.
¿Paradójico no? Un candidato aupado por el gobierno, yo diría que marcado por el gobierno, y habla de hambre desde el poder
¿Pero por qué hay hambre? En otro spot, uno que nunca saldrá al aire, se hubiera explicado perfectamente.
En este, los doce puestos están ocupados y los platos están llenos.
Primer comensal: Alejandrina Germán y su desastrosa gestión en Educación, desde las compras de leche a la empresa donde laboraba su propia hija hasta la casita no declarada y a precio de vaca muerta (según ella) en Jarabacoa.
Segundo comensal: Melanio Paredes, sus 200 millones de pesos en libros que terminaron en el zafacón y la quiebra del seguro médico, mientras paralelamente cientos de niños se intoxicaban a diario con el desayuno escolar.
Tercer comensal: Víctor Díaz Rúa, que ha engordado muuucho en estos 8 años, hablaba en portugués temas de ingeniería con alguien parado a su lado.
Cuarto comensal: Un señor de bajo perfil, lo he visto de pie detrás del presidente, es el frecuente agraciado con los permisos de importación del Ministerio de Agricultura, además de eso posee un plástico con todas las posibilidades.
Quinto comensal: Con una panza In crescendo, Carlos Morales Troncoso, que ha convertido la Cancillería en el hazmerreir mundial, con una serie de botellas y cargos inorgánicos, manejando un presupuesto 10 veces mayor que el del año 2000, de unos 500 millones (2000) a unos 5000 millones (2012).
Sexto comensal: Un narco al que todos sonreían.
Séptimo comensal: Un militar, que era quien más conversaba con el narco.
Octavo comensal: Ivanhoe Ng Cortiñas, cuyo sueldo nunca he podido calcular, cambió la cara cuando alguien le preguntó sobre las tasas de interés, instituciones financieras metidas en política y contribuciones solicitadas a banqueros para la campaña.
Noveno comensal: Diandino Peña, lucía contento, pues desde que arrancó la segunda línea del metro su edificio en Naco va viento en popa, sería interesante preguntarle cómo lo ayudará aquello de que hayan declarado esa zona polo turístico.
Décimo comensal: Félix Bautista, en su vida soñó con tantos cuartos, es más, cada mañana cuando se levanta se pellizca a ver si fue un sueño, la verdad que hizo su Agosto (con mayúscula) sí.
Undécimo comensal: La bella flor, camino a marearse definitivamente, impuesta y con nuestros impuestos, ciertamente la conversación con la comadre taba ¡bomba!
Doceavo comensal: El león, su cara henchida de satisfacción, primero en corrupción y último en educación, firme en negar el 4%, a su salida ya está listo el eslogan: nadie había destruido tanto en tan poco tiempo.
Señor candidato del gobierno, estos y otros, son los culpables del hambre y están sentados con usted en la misma mesa.
Por eso los platos vacíos y los allanamientos.
Ese es el verdadero spot.