El valor del dinero

Nunca como en los tiempos que vivimos se necesitan reglas claras en el comercio dominicano.

Y que dichas reglas defiendan en todo momento los derechos de los consumidores, muchas veces desconocidos o reducidos por empresarios y dueños de negocios, no importa la índole.

Hace poco la dirección de Pro Consumidor hizo una reunión con empresarios que, entre otras cosas, busca un nivel de defensa y ciertas prerrogativas de los clientes y consumidores que pagan por la compra de una variedad de artículos o servicios en cadenas de empresas y supermercados.

No es un secreto para nadie que a diario cientos de clientes son timados. El timo empieza por comprar artículos usados o reconstruidos, vendidos como nuevos.

Además, muchos, a la hora de devolver un artículo, nunca reciben de regreso el dinero pagado.

No hay en el país una sola empresa que devuelva el dinero pagado por un artículo. A lo sumo recibe una nota de crédito con un tiempo de vencimiento a corto plazo.

Hay otras formas igual de sofisticadas para no devolver el dinero a los clientes. También existe una práctica de ofertar un espacio de estacionamiento en negocios multimillonarios con la clásica advertencia: “No somos responsables del robo o daños ocasionados a los vehículos”.

Si queremos un Estado de derecho hay que fortalecer la campaña que permita a los clientes defender su dinero y sus derechos inalienables como consumidores, a la hora de pagar por un artículo o servicio.