En Cuba, incluyendo a sus máximas autoridades, tienen en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Santo Domingo 2026, un excelente escape a los graves problemas por los que atraviesan desde hace un varias décadas.
Y en esta ocasión, el aporte en medallas que están realizado sus atletas , lo que ha producido en todos sus estratos sociales, una especiel de “estallido” de alegría y orgullo.
Una muestra simple, es que su presidente, Miguel Díaz Canel, expresó a través de redes sociales que : “el coraje de sus judocas, la determinación de los remeros y la entrega de los taekwondista, son historias que siguen con el orgullo de saberlos representantes de un pueblo que no se rinde”.
Esas expresiones, dejan bastante claro, el impacto que producen en las fibras más íntimas de esa o cualquier otra sociedad, los triunfos de sus representantes en eventos regionales, continentales o mundiales.
Al momento en que Díaz Canel felicitaba a sus representantes, Cuba ocupaba la tercera posición en el medallero del evento.
En estos juegos están presentes atletas de otros países con precarias condiciones pero el optimismo cubano, llama la atención, a pesar de que ya estamos acostumbrado, a escuchar sobre el “brutal ahogamiento” a que están sometidos.
RADARES.- Los deportes no tradicionales, aquellos con la asignación de escasos presupuestos, son los que hasta el momento están posesionando a la República Dominicana entre los cuatro o cinco primeros ganadores de preseas.
Los logros de esas disciplinas, deben finalmente conducir a los dirigentes a repensar, si ya a estas alturas se hace necesario dar un giro de 180 grados para mejorar los fondos que reciben. Si bien una medalla en béisbol tiene más “naiboa” que una en boxeo, al final se contabilizan igual. Ok.