El transporte colectivo

La República Dominicana tiene el reto de mejorar el transporte público de pasajeros, y basarlo en soluciones colectivas.

El desorden se ha ido apoderando de un servicio tan fundamental como éste para lograr el desarrollo de cualquier país.

Resolver el problema del transporte es una prioridad tan principal como solucionar el problema eléctrico, pues ambos son preponderantes si como país queremos tener un aparato productivo.

El criticado Metro de Santo Domingo ha sido una buena respuesta a la necesidad de colectivizar el transporte público de pasajeros, pero sólo logrará su objetivo si sigue creciendo hasta completar el entramado que le permita abarcar eficazmente el Gran Santo Domingo.

De lo contrario, será una inversión trunca y poco aprovechable.

Otras urbes de gran población, como Santiago, podrían requerir otras soluciones más simples, como el sistema de autobuses articulados, con carriles exclusivos y estaciones de abordaje.

En la reforma fiscal se incluyó un impuesto fijo para la mejora del transporte de pasajeros. El Gobierno tiene la obligación de presentar los planes en los que utilizará esos fondos y cómo los mismos contribuirán a resolver este trascendental problema.