El senador Wilton Guerrero denuncia más de 20 oficiales dirigen el negocio del narco en Azua

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SANTO DOMINGO.-El senador Wilton Guerrero (PLD-Peravia) afirmó hoy que más de 20 oficiales son quienes dirigen el negocio del narcotráfico en la provincia de Azua, donde la pasada murieron tres personas, incluida un sargento policial, en un tumbe de drogas.

Guerrero dijo que en Azua no se mueve nada sin la autorización de los oficiales, cuyos nombres no reveló, y dijo que una muestra de eso es que el sargento Israel Pérez Sánchez, muerto durante el tumbe formaba parte de la referida banda de narcos.

Pidió al Procurador general de la República que designe una comisión de alto nivel para que investigue el expediente sobre el caso de Azua, ya que a su juicio “fue mutilado por al Policía”, incluyendo a su jefe para encubrir sus faltas en este caso.

Por esta razón, adujo, es que se sólo se pide medida de coerción contra el raso policial Manuel Collado Cruz, quien sirvió de guardaespaldas a los narcos que se trasladaron desde Santo Domingo hasta Azua a comprar la droga.

“La realidad de los hechos ocurrida en Azua ele jueves 30 es totalmente distinta a la que informaron al general Guzmán Fermín, y que él (jefe policial) de buena fe, engañado, le comunicó al país”, dijo Guerrero en el palacio del Congreso Nacional.

El legislador oficialista afirmó que el autor intelectual de la masacre de Azua y uno de los principales ejecutores es el teniente Alberto López Segura, jefe del cuartel policial de La Bombita, quien “según los informes confidenciales cerró el trato con el narco de Santo Domingo, unos minutos antes de producirse la primera balacera”.

Según el legislador, el teniente Segura recibió RD$2 millones de manos de los narcos y acordó entregar la droga en un punto previamente acordado en la carretera Azua-Peralta, lugar al que se trasladarían los narcos de Santo Domingo un carro Honda Civic color gris, mientras los policías lo harían en un Camry rojo, propiedad del oficial.

Como garantía de la entrega, el teniente Segura dispuso que el sargento Israel Pérez Sánchez se desmontara del Camry rojo y se subiera con los narcos en el Honda Civic gris.

De ahí se trasladaron en caravana hasta el kilómetro cuatro de la carretera Azua-Peralta, donde se detuvieron los dos vehículos, tan pronto los ocupantes del Honda Civic se desmontaron, los policías que ocupaban el Camry abrieron fuego, sin mediar palabras.

Resaltó que ninguno de los policías que participaron en el tumbe de drogas estaba de servicio ese día, y sin embargo andaban uniformada, lo que a su juicio es una clara señal de que tenían una componenda.

Además, los conjurados en ningún momento avisaron a la Dirección Nacional de Control de Drogas, a pesar de que se trataba de un caso de tráfico de narcóticos.

“Estos hechos nos dan la razón”, subrayó el senador, “peor que la matanza de la carretera Azua-Peralta es la complicidad y el descaro de las autoridades policiales de diferentes niveles que se atreven a mentirle y engañar al mayor general Guzmán Fermín”.

Guerrero pidió también al jefe de la Policía la designación de una Comisión para que realice una exhaustiva investigación del caso.

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