El lugar más sucio de un colegio no son los baños. Es un objeto que está en continuo contacto con los alumnos: el pupitre.
Eso lo asegura un estudio encargado por la la empresa de soluciones higiénicas de PHS Serkonten, en cuyas conclusiones se puede leer que las mesas de los niños son hasta 400 veces más sucias que los retretes.
En el mismo trabajo se especifica que solo el 22 % de los profesores y estudiantes se lava las manos antes de comer.