El problema eléctrico
EL título de este comentario editorial ha podido repetirse miles de veces en los últimos 30 años y todo indica que tendrá vigencia en los años venideros.
Los gobiernos que se han sucedido desde 1996 hasta la fecha han buscado modelos diferentes para hacerle frente a la crisis y ninguno puede exhibir una solución al problema eléctrico.
El período 1996-2000 de Leonel Fernández apostó a la capitalización, al Estado asociarse con el sector privado en el supuesto de que se aportarían los recursos y las capacidades de este último. No resultó y el problema continuó.
Hipólito Mejía, en su período 2000-2004, propició una especie de contrarreforma, reestatizando dos de las tres distribuidoras que habían resultado de la capitalización anterior y prolongando la duración de los contratos de generadores con el denominado acuerdo de Madrid. La crisis eléctrica se mantuvo.
A la vuelta de Fernández durante 2004-2012 se introdujeron pocos cambios al modelo existente y se estatizó EDE Este.
Ahora Medina apuesta a la vuelta del Estado a la inversión en generación como forma de presionar una baja en la tarifa, pero no ha generado mucho entusiasmo sobre una eventual solución.
Estamos frente al que pudiera ser el principal problema de la economía dominicana, frente al cual los gobiernos democráticos que nos hemos gastado han sacado malas notas.
