El problema eléctrico

El derecho a un techo, a una vivienda digna, se mantiene como un sueño inalcanzable para muchos dominicanos, que ante los altos precios del mercado y la falta de una política gubernamental, pasan toda la vida pagando altos y enojosos alquileres.

Una medida para concretizar y dotar de viviendas a una inmensa cantidad de dominicanos de escasos recursos está en la construcción de viviendas realmente económicas, con una política viable, que ayude a la edificación masiva de casas y apartamentos por parte del Estado y las constructoras privadas.

La solución, al menos parcialmente, a la alta demanda de los dominicanos de un techo digno estaría en hacer realidad las facilidades anunciadas concernientes a la exoneración de todos los impuestos y tasas tributarias a las constructoras que ejecuten proyectos de viviendas de bajo costo. Así como especializar instituciones del Estado en la construcción de este tipo de viviendas.

También apunta a mejorar la situación la concesión de terrenos, por parte del Estado, para fomentar la construcción y que más dominicanos puedan convertirse en adquirientes de solares con todas las características necesarias para ser urbanizados.

En la medida que se dinamiza un sector muy afectado por la crisis económica, al mismo tiempo cientos de dominicanos verán hecho realidad el sueño de tener una vivienda propia, adquirida con dignidad. Se trata de promesas y propuestas muy sensibles, que apuntan directamente a una necesidad social que no espera.