El problema eléctrico

Bajo la actual estructura de negocios, el problema eléctrico no tendrá una solución definitiva y, por el contrario, con el tiempo puede irse dificultando aún más.

Al principio de su gestión, el actual vicepresidente ejecutivo de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) describía con mucha crudeza la situación del sector eléctrico, la cual está sustentada en un insostenible déficit eléctrico.

El Fondo Monetario Internacional, en su último informe sobre la economía dominicana, hacía énfasis especial en la necesidad de corregir las distorsiones del sector eléctrico, pero nueva vez obviaba la parte de la responsabilidad que recae sobre los inadecuados contratos con los generadores privados de electricidad.

Planteaba el FMI lo que ellos entienden es una necesaria nueva reforma fiscal, como si desconocieran que proponer eso en estos momentos sería encender una mecha que no se sabe cuál barril de pólvora pudiera hacer explotar.

Las autoridades tienen la obligación de revisar los tres pilares de la crisis eléctrica, sin obviar ninguno: pérdidas técnicas y no técnicas, contratos inadecuados con los generadores privados y una estructura de gastos que no se corresponde con los ingresos de las empresas comercializadoras de energía.

Las autoridades hablaron hace seis meses de un plan a 36 meses. El tiempo pasa y no se notan avances significativos.

Es hora de tomar las medidas necesarias para atacar el problema eléctrico.