El problema del divisionismo
Lo mismo que las dictaduras y la reelección son vicios desde el poder, el divisionismo es el vicio de los sectores más sanos de la sociedad.
Lo dijo Raúl Sendic, exdirigente de los Tupamaros: Mientras no podamos fusionar en una misma organización a ocupados y desocupados, con reivindicaciones y programas para ambos, mientras persista el afán de copiar, de hegemonizar gremios y partidos y no haya lugar en sus direcciones para el pluralismo que hay en sus bases, mientras en los frentes permanentes, o en los circunstanciales para una lucha determinada del pueblo no se les dé cabida por igual a todos los que están en la lucha, mientras todo esto siga así, seremos parias económicas y sociales (1987).
Frans Fanon sobre este punto tiene una tesis interesante: Como los oprimidos no tienen suficiente fuerza para enfrentar a su opresor, compensan agrediéndose los unos a los otros.
Nuestro drama político tiene de un lado a reeleccionistas y representantes del sistema político vigente, mientras del otro lado se coloca una infinidad de pequeños grupos antagónicos e incapaces de gestar un frente unido. Lo grave del caso es que tanto los unos como los otros padecen del mismo vicio: el estilo de liderazgo unipersonal, aunque unos lo exhiban desde el poder y los otros desde la oposición.
Algunas herramientas pueden ayudar en el manejo del divisionismo, fruto del aprendizaje en los movimientos democráticos y progresistas.
a) El recurso de la crítica y la autocrítica, lo cual se pone de manifiesto entre lo que un líder dice y hace.
b) Las reuniones del equipo directivo tienen que hacerse siguiendo algunas normas parlamentarias. Es como cualquier deporte, primero hay que definir las reglas. c) En las organizaciones de izquierda se desarrolló la práctica del centralismo democrático. Es decir, definir un punto mediante el diálogo y la concertación.
d) El desarrollo del liderazgo colateral, es decir que no hay que ser el líder principal para influir en un grupo.
e) La repuesta racional al problema del divisionismo es la definición de un Frente Amplio bajo la consigna de un programa mínimo.
f) La trampa del divisionismo es talque se puede afirmar que la unidad y capacidad de concertación constituyen la mejor expresión del patriotismo genuino. (Tomado del texto Cultura del tigueraje en la Rep. Dom., del Dr. José Dunker).