El presidente de Yemen, Ali Abdalá Saleh, apareció públicamente por primera vez ayer desde que intentaran asesinarle.
En un breve discurso abogó por el diálogo, pero no mencionó un posible regreso a su país.
En el corto discurso de ayer, emitido por la televisión pública yemení explicó que fue sometido con éxito a ocho operaciones.
Ha agradecido al reino saudí ofrecerle el mejor tratamiento para él y otros funcionarios yemeníes que resultaron heridos durante el ataque que sufrió el pasado 3 de junio, en la cabeza y el pecho, por el impacto de un proyectil contra el complejo presidencial en Saná.