El poder llama a manifestar, Musavi pide a los suyos que no lo hagan

TEHERÁN, Irán.- El poder iraní llamó el martes a replicar con una manifestación masiva a las protestas desatadas por la reelección del presidente Mahmud Ahmadinejad, en tanto que su principal rival pidió a sus seguidores que renuncien a una marcha, por temor a violencias como las que la víspera dejaron siete muertos en Teherán.

El Consejo de los Guardianes de la Constitución se dijo por su lado dispuesto a proceder a un nuevo recuento de votos de las elecciones del 12 de junio, "si llega a la conclusión de que se cometieron infracciones como compra de votos o utilización de falsos carnés de identidad".

El principal candidato opositor Mir Hosein Musavi, que denunció fraudes en la reelección del ultraconservador Ahmadinedjad, pidió a sus partidarios abstenerse de participar en la protesta prevista a partir de las 17H00 locales (12H30 GMT) en la plaza de Vali Asr de la capital, para evitar caer en "confrontaciones planificadas".

Musavi dio a conocer esa postura después de que el Consejo de Coordinación de la Propaganda Islámica -un organismo que depende del guía supremo y hombre más poderoso del país, el ayatolá Ali Jamenei, que brindó todo su apoyo a la reelección de Ahmadinejad-, llamó a participar en una contramanifestación convocada una hora antes en ese mismo lugar.

En 1999, durante enfrentamientos estudiantiles, el Consejo de Coordinación llamó a una gran manifestación que puso fin al movimiento reprimiéndolo violentamente.

Miles de personas se congregaron en el centro de Teherán en la manifestación oficialista, según imágenes transmitidas por la televisión oficial.

Las autoridades prohibieron el martes a la prensa extranjera cubrir las manifestaciones.

El gran ayatolá disidente Hosein Ali Montazeri llamó este martes a la juventud a continuar sus manifestaciones para "exigir sus derechos" pacíficamente, en un comunicado recibido por la AFP antes del pronunciamiento de Musavi.

La marcha del lunes en Teherán, en la que participaron centenares de miles de personas, fue pacífica, pero concluyó con la muerte de siete personas que habían tratado de atacar a una unidad de milicias oficialistas, según la radio pública.

Testigos y medios de comunicación informaron de protestas y arrestos en otras ciudades, como Machhad, Ispahan o Shiraz. Ahmadinejad, cuyo primer mandato estuvo marcado por las presiones de Estados Unidos contra su programa nuclear, declaró este martes que "la era de los imperios se acabó".

"El orden capitalista internacional se está replegando" y "es evidente que la era de los imperios se acabó y que no volverá a renacer", proclamó el mandatario en Ekaterinburgo (Rusia), donde participa en una cumbre regional. El presidente estadounidense, Barack Obama, se había declarado el lunes "profundamente preocupado", pero aclaró que corresponde a los iraníes elegir a su presidente y que Estados Unidos respeta la soberanía de ese país.

La Comisión Europea (órgano ejecutivo de la Unión Europea) se dijo el martes "muy preocupada" por la situación y exhortó a las autoridades "a respetar el derecho (de la población) a manifestarse de forma pacífica".

Las protestas se iniciaron el sábado, cuando la autoridad electoral anunció que Ahmanidejad había sido reelecto en los comicios del viernes con un 63% de los votos, contra 34% para Musavi, quien denunció fraudes. El lunes, desde el techo de un coche en medio de los manifestantes, Musavi declaró estar "listo para participar de nuevo en una elección presidencial".

La amplitud de la movilización contra la reelección de Ahmadinejad, y las violencias que provocó, empiezan a fisurar la unidad del poder.

El presidente del Parlamento, Alí Larijani, una influyente figura del campo conservador, responsabilizó al ministro del Interior, Sadegh Mahsuli, de ataques contra estudiantes y habitantes de un suburbio del norte de Teherán el domingo.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.