El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ha venido dando un ejemplo en su proceso interno, con miras a perfilar quién debería ser su candidato presidencial para las elecciones previstas a celebrarse en mayo de 2028.
La Comisión Organizadora de la Consulta sobre Aspirantes Presidenciales (CONAP 2026), creada para estos fines, desarrolla un intenso trabajo a los fines de garantizar un proceso diáfano, cuya primera etapa finaliza el próximo el 18 octubre; fecha en que los peledeístas y todo ciudadano no afiliado a ninguna fuerza política podrá votar en una boleta que presenta cinco opciones.
La entidad organizadora está coordinada por la exsenadora Cristina Lizardo, e integrada, además, por Alejandrina Germán, Yván Lorenzo, Armando García, Mayobanex Escoto, Danilo Díaz, René Jáquez, Gustavo Montalvo, Héctor Ramírez, Emerson Vegazo, Óscar Tejeda y Ambiorix Álvarez; así como los miembros ad hoc, Beatriz Ovalle, Alexis Lantigua y Héctor Olivo.
La organización política fundada por el profesor Juan Bosch, el 15 de diciembre de 1973, y que ha dirigido los destinos de la República Dominicana durante cuatro períodos, tiene listo el diseño de la boleta. Conforme al resultado de un sorteo, el orden de los aspirantes presidenciales es el siguiente: En el número 1, Francisco Javier García; en el 2, Luis de León; el 3, Manfred Mata; el 4, Gonzalo Castillo; y el 5, Francisco Domínguez Brito.
Hay que observar que se estará seleccionando al candidato presidencial peledeísta. La consulta medirá la simpatía de la militancia hacia los aspirantes; constituye un ejercicio no vinculante de democracia interna. La selección de la candidatura se hará en octubre del año 2027, tal como establece la Ley 33-18 sobre Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos.
El aspirante que resulte con la mayor votación no se erige candidato presidencial, sino que se debe agotar el procedimiento legal que incluye varias modalidades de escogencia, una de las cuales habrá de asumir el PLD. Las modalidades son primarias, elecciones internas donde los miembros o ciudadanos inscritos en el padrón del partido votan por sus favoritos; pueden ser con padrón abierto o cerrado, según los estatutos de la organización; convenciones de delegados, consistentes en asambleas donde los delegados previamente escogidos por las estructuras internas votan libremente; convenciones de militantes o de dirigentes, que son reuniones formales de las bases o de los directivos del partido para seleccionar a los postulantes; y las encuestas, estudios de opinión pública o sondeos realizados por empresas especializadas con el propósito de medir la simpatía y popularidad de los aspirantes.
De las modalidades anteriores, queda descartada la modalidad de las encuestas, debido a que entran en contradicción con una votación semiabierta previamente celebrada, como es el caso actual del peledeísmo.
En general, no se trata de la celebración de una primaria adelantada, sino de un ejercicio de fortalecimiento de la democracia interna al que toda organización política tiene derecho en el marco de su autonomía organizativa consagrada en el régimen electoral dominicano. Cualquier militante puede presentar su aspiración presidencial en la fecha que establece el calendario electoral.
República Dominicana cuenta con un sistema de partidos multipartidista de gran incidencia en la vida democrática, pero con la característica de que las agrupaciones minoritarias alcanzan una escasa representación en las elecciones. Históricamente, los partidos políticos dominicanos han jugado un rol preponderante en el funcionamiento de las instituciones democráticas. En ellos ha descansado la democracia, en sentido general. A pesar de sus falencias, ha contribuido a la estabilidad y la paz social.
En esta ocasión, el PLD va cumpliendo con su misión de autodeterminación partidaria.