Casi un año después de iniciar las reducciones de tasas más pronunciadas del mundo, el banco central de Chile por fin avanza con ayuda de Janet Yellen, la presidenta de la Reserva Federal de los Estados Unidos.
La perspectiva del primer aumento de la tasa estadounidense desde 2006 impulsó una declinación del peso contra el dólar, lo que eleva las expectativas de inflación en el mercado de bonos al objetivo de 3 por ciento del banco central por primera vez desde febrero de 2012.
Los operadores estiman que los precios al consumidor se incrementen a un promedio de 2,97 por ciento anual en los dos próximos años, en relación con 2,6 por ciento de fines de julio.
Las expectativas de inflación del mercado de bonos languidecían en julio en el nivel más bajo del año conforme la desaceleración económica de Chile resultaba más prolongada y profunda de lo que pronosticaba el banco central, sin que hubiera indicios de que las reducciones de tasas reanimaran la demanda.
Hizo falta un aumento del dólar al punto más alto en cinco años contra las monedas de mercados emergentes para que los operadores incorporaran una inflación más rápida en Chile.