El periodismo que se construye cada día
Hay oficios que no se ejercen únicamente desde la técnica, sino desde la convicción. El periodismo es uno de ellos, no basta con aprenderlo, ni siquiera con practicarlo pos años, en realidad, se construye.
Se sostiene en el tiempo a partir de las decisiones, renuncias, principios y, sobre todo, de coherencia.
Hoy, al mirar el camino recorrido, no pienso solo en el tiempo acumulado (mis 24 años en EL DÍA, junto a etapas significativas en Listín Diario, El Siglo, El Nacional y la revista Ahora), valoro lo que cada espacio me dejó: las exigencias que moldearon mi carácter, los errores que me enseñaron a afinar la mirada y las oportunidades que me confirmaron que este oficio va mucho más allá de contar historias.
Hacer periodismo no es sólo informar, es interpretar la realidad con responsabilidad, entender que cada palabra publicada tiene un impacto, que cada enfoque construye una narrativa y que cada silencio también comunica.
Hoy, el ejercicio del periodismo enfrenta uno de sus mayores desafíos: no perder su esencia. Y es precisamente ahí donde cobra sentido detenerse y preguntarse: ¿desde dónde estamos comunicando?
A lo largo de mi trayectoria, esa pregunta ha sido una guía constante.
Ella me ha llevado a tomar decisiones que no siempre han sido las más fáciles, pero sí las más coherentes con lo que creo; me ha permitido entender que crecer en este oficio no se trata solo de escalar posiciones, sino de construir una voz propia, una mirada que aporte, conecte y trascienda.
Desde esa misma visión nace Encuentros Interactivos, como una extensión natural de mi ejercicio profesional, un espacio que apuesta por una comunicación con propósito, donde el contenido no sea vacío, donde las ideas generen conversación y donde el periodismo encuentre nuevas formas de evolucionar sin perder su esencia.
No ha sido un camino perfecto, ninguno lo es, pero ha sido un camino honesto, sostenido por la certeza de que informar también es servir, y que comunicar también es transformar.
Profesionales conscientes
Hoy más que nunca, el periodismo necesita profesionales conscientes de su rol, no sólo como narradores de hechos, sino como constructores de sentido, porque, en medio del ruido, de la sobreinformación y de las agendas cambiantes, lo que puede marcar una gran diferencia no es quién publica primero… sino quién logra aportar valor.
El periodismo que deja huellas no es el más visible, ni el más inmediato… es el que se hace con intención y se construye cada día, incluso cuando nadie está mirando.
Y en ese ejercicio constante, seguimos.
