El pedido del Papa
No importa en qué parte del mundo se halle el papa Benedicto XVI.
Cuando habla y produce un sermón siempre sus palabras tendrán un alcance mundial.
Eso sucedió ayer cuando pidió, en su visita al Líbano, a la comunidad internacional, y en especial a los países árabes, a actuar para hallar soluciones a las batallas, conflictos y diferencias que solo sirven para ocasionar daños irreparables, muertes y teñir de sangre y expandir una ola de dolor por la región.
Pido a la comunidad internacional, a los países árabes, para que, como hermanos, propongan soluciones viables que respeten la dignidad de cada persona.
Que Dios conceda al Líbano, a Siria y a Medio Oriente el don de la paz de los corazones, el silencio de las armas y el cese de toda violencia". Así habló el Papa.
La hora que vive el Líbano y muchos países del Medio Oriente es de alta sensibilidad. En ese escenario son muy oportunas las palabras que salen de los labios y el corazón de Benedicto XVI, llamando a un mundo más pacífico y unido.
Ojalá se consiga la paz en esa lejanía, porque también nos ayuda emocional y espiritualmente a los dominicanos como parte de este convulso mundo.
