El parasitismo aumenta
La falta de creatividad ha convertido a la dirigencia deportiva nacional en verdaderos parásitos económicos del Estado.
Y, definitivamente, ha sido el propio Estado el que ha generado esa incapacidad y parasitismo.
Las primeras muestras comenzaron en la desaparecida Dirección General de Deportes, con la donación de uniformes y luego algunos útiles.
Los gobiernos, por politiquería barata, comenzaron a asignarles presupuestos multimillonarios a las federaciones, sin ningún control contable, toda una verdadera anarquía, la cual se institucionalizó con el tiempo.
Esa es la razón por la que hoy los dirigentes no mueven ni un solo dedo en pro de obtener recursos por otras vías, como es la búsqueda de patrocinio de las empresas privadas.
Que nadie argumente que no se puede, solo hay que hacer eventos de calidad.
Precisamente, desde hace tiempo, la carencia de capacidad y creatividad dirigencial ha sido la principal traba para que el empresariado se haya ahuyentado como el diablo de la cruz.
Ese es un factor clave, por lo que hoy muy pocas empresas, se pueden contar con los dedos de una mano, otorguen un tímido, pero muy tímido respaldo económico.
Si se suman las penurias económicas del Estado con la inacción de la dirigencia deportiva, el desarrollo del deporte continuará en el limbo.