El país y las leyes
Un día como hoy República Dominicana pasó a la historia como un país regido por nuevas leyes.
Nacía en América y la región del Caribe una nueva nación, de acuerdo a la Constitución firmada en la ciudad de San Cristóbal, en 1844, que a la vez nos elevaba a Estado independiente.
El trayecto que va desde el 27 de febrero, con la gesta de los trinitarios, dándonos la independencia nacional, será la fragua que nos dará el 6 de noviembre de 1844 el conjunto de leyes que establecía las diferencias entre lo que era el territorio bajo el dominio de las autoridades haitianas y el nuevo destino que tomaría el país.
La conmemoración de un día como hoy tiene tanta o igual magnitud que los actos del 27 de febrero, ya que en nuestra historia no tendría fundamento el primer paso si no contáramos desde esa fecha temprana con el conjunto de leyes que le dan fundamento de Estado a la República Dominicana.
Aun así, no basta con que conmemoremos el hecho de que el país cuente con una Constitución. Tenemos que hacer consciencia de su valor, de la necesidad de aprender a temer a las leyes, de respetarlas. De esa forma rendiremos el honor más grande que podemos tributar a la Carta Magna. Ese es el camino si queremos ser más libres, fuertes y comprometidos como dominicanos.
