El nuevo Presupuesto
El Presupuesto de la nación que entrará en vigencia en 2012, independientemente de las discusiones de la Cámara de Diputados, será una partida de vital importancia para la consolidación de la democracia dominicana.
El Senado de la República ya le dio su aprobación a la pieza, que asciende a un monto global de 430,000 millones de pesos y será invertido, entre otras grandes acciones, en la campaña electoral y la escogencia de las nuevas autoridades que surjan de las urnas y que regirán los destinos de la nación por cuatro años.
En ese orden, se trata de un presupuesto que será compartido. Una parte será administrada por el Gobierno del presidente Fernández y la otra parte y la forma de su uso- quedará a discreción del presidente ganador.
No hay que adelantar acontecimientos, pero ya el presidente Fernández esbozó sus prioridades de acuerdo a los compromisos y planes para concluir grandes obras que están en curso; y que, naturalmente, consumirán parte del presupuesto que entrará en vigencia.
La educación, la energía eléctrica y el transporte serán áreas que el nuevo presupuesto favorecerá, pero no con el grado de atención que deseaban los sectores que promovían mayor asignación de fondos.
Materia pendiente, también para el año entrante, conjuntamente con los retos que enfrentarán la nación, nuestra democracia y los dominicanos.
