El mundo se está abriendo a Cuba

Cuando el hoy extinto papa Juan Pablo II realizó la histórica visita a Cuba en 1998 hizo un enérgico llamado en una doble dirección. Reclamó al mundo abrirse a Cuba y a Cuba hacer lo mismo ante el mundo.
La comunidad internacional ha dado grandes muestras de su intención de ir rompiendo con el aislamiento en que se sumió la isla por circunstancias propias de una época que ha sido superada.
Todas las naciones que así lo quieran hacen negocios con Cuba, mantienen intercambios culturales y diplomáticos al nivel que ellos libremente decidan sin que eso tenga mayores implicaciones.
Europa se ha convertido en un gran soporte para el desarrollo de la industria turística de Cuba, un pilar para sostener la maltrecha economía de esa isla.
El mundo, sin duda, se ha ido abriendo cada vez más a Cuba.
La llegada de Barack Obama a la Casa Blanca también abrió un nuevo capítulo en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, que augura una reducción de las tensiones.
Desde el lado cubano se observan también ciertas iniciativas de apertura, que son recibidas con optimismo por un mundo que aspira a la universalización del respeto de los derechos fundamentales.
Cuba debe instaurar un proceso acelerado de apertura que saque de las cárceles a todos los presos políticos, que respete la libertad de expresión y de prensa a la que tienen derecho todos los pueblos.
La apertura que el mundo espera es que Cuba incluya su democratización y que dé cabida a la disidencia política e ideológica.
Ayer el concierto del artista colombiano Juanes mostró que el mundo está decidido abrirse a Cuba, el régimen cubano debe retribuir esa actitud motorizando un proceso de democratización interna.