El Ministerio de frontera o el Gobierno de funcionarios
En el Congreso Nacional cursa un proyecto de ley para crear el Ministerio de Frontera para promover y estimular el proceso de desarrollo económico, humano, social, medioambiental y cultural de las comunidades urbanas y rurales de la zona fronteriza.
Las preocupaciones por los niveles de exclusión y pobreza de las poblaciones que residen en las 7 provincias fronterizas son legítimas.
Pero esa realidad no es exclusiva de esta parte del país. Antes de pensar en más burocracia para el Estado lo que se impone es una estrategia nacional que tenga en cuenta el diseño e implementación de políticas públicas integrales y eleven la eficacia de las entidades existentes.
Frente a la ineficiencia de los gobiernos grandes aprendimos que los gobiernos pequeños son más eficientes que aquellos, pues los equipos de directivos numerosos poseen un elevado coeficiente de ineficacia.
Sería contraproducente que el Estado procure tener un gobierno de funcionarios, pues con ello estaríamos elevando los estándares de ineficiencia y minando nuestra esperanza de desarrollo.
Se trata de un proyecto decadente en términos institucionales, difuso, carente de visión estratégica y de justificación política desde el punto de vista de la perspectiva del diseño y ejecución de políticas públicas.
Es una iniciativa que se adelanta a la Estrategia Nacional de Desarrollo, que consiste en la determinación de las metas-país por los próximos 20 años para el desarrollo, que incluye la zona fronteriza y que se inserta dentro de un proceso plural y deliberativo, que de seguro se traducirá en disposiciones políticas y normativas que hagan ciertas las políticas públicas desarrolladas previamente.
El proyecto en general concibe al Estado como un hacedor de políticas públicas por la sola existencia de entidades y la sumatoria de órganos administrativos, sin importar el impacto que esto tiene en términos de la llamada estatolatría y la búsqueda de más estado, aunque sea ineficiente frente a las políticas que propenden hoy día a establecer un Estado que, aunque más pequeño, pueda exhibir mayores niveles de eficacia y eficiencia y que no se ahoga en sus estructuras y procedimientos administrativos.