El Metro de Santo Domingo
El Metro de Santo Domingo permanecerá como una obra inconclusa y funcionalmente castrada hasta tanto no se habiliten las rutas alimentadoras con autobuses que lleven hasta las dos líneas que están habilitadas.
Ciudades como Río de Janeiro, para solo poner un ejemplo, tienen apenas dos líneas de metro que atraviesan la ciudad, pero transportan a millones de personas, porque en todos los puntos de la urbe circulan autobuses que llevan hasta al menos una de las estaciones del Metro.
Pero ese mismo concepto aplica en todas las demás ciudades del mundo donde hay metro, aunque tengan numerosas líneas.
República Dominicana no puede pretender que Santo Domingo sea la única ciudad del mundo con un metro sin rutas alimentadoras servidas por otros medios de transporte público, como es el caso de los autobuses.
La cobardía o la indeterminación ha impedido que todos los puntos de la ciudad capital estén servidos por autobuses que lleven a las estaciones del Metro.
El caso se torna más vergonzoso si tomamos en cuenta que desde hace meses decenas de los vehículos destinados a ese servicio están cogiendo óxido en el muelle de Santo Domingo.
Antes de realizar nuevas inversiones para expandir las líneas existentes, el Gobierno tiene la obligación de poner a funcionar a toda capacidad las ya construidas, lo cual será sólo posible poniendo a funcionar las rutas alimentadoras. Esperamos escuchar en este caso un manos a la obra
