El Metro avanza, pero
El Gobierno dominicano, con la impronta del presidente Fernández, apuesta al desarrollo subterráneo del país, en términos de vías y comunicación urbana.
Esa es la razón de las nuevas líneas del Metro cuyos trabajos avanzan en silencio, bajo tierra y a la vista de pocos dominicanos.
La otra realidad que no está a la vista es el costo final que tendrán los trabajos del Metro. Sobre todo ahora que no hay, tampoco, socios, inversionistas o consorcios que, junto al Gobierno, carguen con los costos.
Hay muchas razones para que a estas alturas no se pueda identificar un consorcio nacional o extranjero que asuma las nuevas líneas del Metro en concesión. De manera pública el director de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (Opret) lo atribuyó a los ajustes impuestos al país por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Si no hay socios, si hay impedimentos para tomar dinero prestado para el Metro, ¿qué carta bajo la manga tiene el director de la Opret para concluir satisfactoriamente los trabajos que ya se iniciaron? Eso dependerá explicó el funcionario- de cómo el Gobierno maniobre y pueda conseguir que se autoricen, vía el Congreso Nacional, nuevos fondos.
Hace poco se conoció una maniobra para dotar de fondos a la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales. ¿Habrá que maniobrar de igual forma par que se concluyan las obras del Metro? La experiencia que tenemos los dominicanos es que el servicio de transporte es bueno, pero hay que tener cuidado, porque las nuevas decisiones para dotar de fondos el proyecto podrían tener consecuencias muy costosas y lamentables para la economía dominicana.