Santo Domingo.- El merenguero Gilberto Julián Sarante, conocido artísticamente como Julián Oro Duro se dio a conocer a nivel masivo a principios de la década de 2000, cuando irrumpió en la escena musical con un estilo de merengue de calle a través de éxitos como "La cabaña", lanzado en 2004. Otros de sus temas ampliamente conocidos por el público son "Mi historia entre tus dedos", "La cita", "El licor", "Y te vi" y "La querida", los cuales lograron una excelente aceptación.
Para esa época, su hermano, el hoy famoso salsero Yiyo Sarante, se desempeñaba como corista de su orquesta. Más tarde, se retiró de la agrupación para formar su propio proyecto musical, sin haber llegado a grabar ninguna canción a dúo con Julián.
El compositor
En 2005, el artista, quien hasta entonces era conocido principalmente por sus canciones de doble sentido y líricas sencillas, sorprendió al público y a la crítica tras ser nominado como Compositor del Año en los Premios Casandra. Esta nominación se debió al éxito del tema "Palabritas", interpretado por El Jeffrey. Julián también compuso para El Jeffrey el merengue "Ni el odio ni la mentira", incluido en el álbum Mi Tierra (2004). Ambos temas consolidaron y catapultaron su reputación como un destacado autor de letras.
Luego de su éxito, la artista y hoy diputada Juliana, salió al mercado musical con un estilo parecido al de Julián, con el que comenzó a darse a conocer. Luego de las críticas de la prensa especializada, en el hecho de que estaba imitando a su colega, ella decidió irse por el merengue romántico.
Más tomántico
A partir de 2010, Julián comenzó a incursionar en merengue romántico, así como los ritmos salsa y bachata, además de desarrollar otras variantes dentro de la música tropical.
Ese giro quedó reflejado en el álbum Jaque Mate, producción que incluyó 12 canciones y combinó diferentes géneros musicales.
Entre los temas que sobresalieron de esa etapa figuran “Sé que llorarás” y “No hace falta papá”, mientras que la producción también incorporó canciones de salsa y bachata.
El cambio respondió a su interés por llegar a un público más amplio y mantener vigente su carrera en una industria musical que había experimentado importantes transformaciones.
Pero su trayectoria se remonta desde las décadas de 1980 y 1990, cuando estuvo al frente de la orquesta Oro Duro, experiencia que le permitió desarrollar una carrera vinculada a la música bailable dominicana.
La inclinación musical de Julián proviene de un entorno familiar con fuerte arraigo artístico. En sus comienzos profesionales, antes de liderar su propio proyecto, Julián tuvo la oportunidad de formarse en agrupaciones de gran prestigio en la música tropical.
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