Martes, 12 de noviembre, 2019 | 7:04 am

El león en su laberinto



El mejor escenario para Leonel Fernández sería ganar la Presidencia de la República, para desde el poder renovar sus fuerzas, aplastar a sus contrarios y recuperar la “lealtad” de los sirvientes del poder y el presupuesto nacional. Otro, no tan favorable, pero aceptable, sería ser el candidato del PLD y perder, con lo cual relanzaría su imagen y reagruparía sus fuerzas. Pero ante las actuales circunstancias, esas opciones están cada vez más lejanas.

Si Gonzalo gana, Leonel sería un muerto político por el resto de sus días, con Gonzalo manejando el presupuesto y Danilo manejando el partido.

Ahora, si Gonzalo pierde y el PLD sale del poder, Leonel y Danilo tendrán la misma jerarquía ante el país: expresidentes. Pero Leonel presidente del partido. Eso le permitiría reforzar su liderazgo, y ante la imposibilidad de Danilo de aspirar en 2024, presentarse como la cara morada de esas elecciones.

Su colaboración con la derrota del PLD puede venir de varias maneras: pasiva, quedándose en el PLD sin hacer nada; o activa, promoviendo un tercer polo electoral para forzar una segunda vuelta y negociar.

Una realidad es ineludible, Leonel Fernández no será presidente en 2020. Pero depende de sus decisiones ahora, seguir vivo (políticamente hablando) más allá de las próximas elecciones.

Leonel es un hombre sabio y sagaz. Sabe que no puede contar con nada de lo que Danilo le prometa. Conoce bien aquel refrán que dice “quien me engaña una vez malo él, si me engaña dos, malo yo”.

Leonel demostró que posee un liderazgo importante (casi 900 mil votos). Tiene todavía muchas cartas por jugar, pero debe jugarlas bien, no sea que este sea su último juego.

Claudio Caamaño Vélez

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