El interés nacional

El mes pasado 30 haitianos murieron ahogados cuando se dirigían de manera ilegal a las Bahamas, cuyo gobierno repatrió una semana después de esa tragedia a otros 111 haitianos que llegaron de manera irregular a ese territorio.

En la madrugada de la Navidad otros 18 haitianos fallecieron también ahogados cuando naufragó una embarcación en la que intentaban entrar de manera ilegal a las islas Turcas y Caicos.

En los últimos meses las autoridades dominicanas han arrestado a más de un millar de haitianos que ha intentado viajar en yola a Puerto Rico.

Esos sucesos pueden dar una idea aproximada de cuál es el fenómeno que realmente está preocupando a esos nuevos receptores de la migración haitiana que hace mucho desborda el territorio dominicano.

También llama la atención el hecho de que Haití es el único miembro del Caricom que no tiene libre tránsito entre las demás islas que forman parte de ese organismo.

En Haití subyace una crisis política con vocación a desbordarse ante la postergación sin fecha cierta de unas elecciones congresionales y municipales que debieron celebrarse hace dos años.

Ya tenemos experiencia de que en 1994 Estados Unidos quiso que República Dominicana acogiera en campos de refugiados a haitianos que querían huir de la crisis político-social de ese entonces.

En ese momento la negativa fue rotunda y con esa misma firmeza llegaron las amenazas y las presiones, pero afortunadamente los campos de refugiados no se instalaron en territorio dominicano.
El presidente Danilo Medina tiene ahora la grandísima responsabilidad de tomar la decisión de finalmente poner orden en temas tan espinosos como el de la migración y el de la nacionalidad.

Su juramento de “cumplir y hacer cumplir las leyes y la Constitución de la República” no lo puede evadir por presiones extrañas.