El Informe Harvard
El político que cumpla su deber y tenga la intención de dar a conocer su plan de trabajo o plan de gobierno, tiene una creciente cantera de material para estudiar y entender los desafíos de la nación.
Comenzando por los informes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, incluyendo los Objetivos del Milenio, el Informe Attalí, la República Dominicana 2030 del Ministerio de Economía, y ahora se suma el Informe Técnico acerca del futuro dominicano a cargo del Centro para el Desarrollo Internacional de la prestigiosa universidad norteamericana, Harvard.
Según esta investigación: el crecimiento económico reciente, aunque elevado para estándares de América Latina, no es sostenible, pues está basado en la expansión del sector no transable (bienes no comercializables), mientras que la cuenta corriente de la balanza de pagos muestra crecientes déficits (salen más dólares que los que ingresan).
Además, dicho crecimiento no ha llevado a la creación de empleos formales en el numero requerido ni a aumentos en los salarios reales, dos objetivos centrales del plan de desarrollo.
En palabras sencillas, los técnicos contratados de Harvard por el Ministerio de Economía estiman que el crecimiento de la economía, además de no poder sostenerse sobre las bases actuales, no ha producido suficientes empleos, ni ha logrado aumentar el ingreso real en los niveles esperados.
El Informe hace valiosas recomendaciones en los campos de la Macroeconomía, Financiero, Competitivo y Educación. Todas actividades cruciales para alcanzar un desarrollo sostenible y que bien merecen una lectura pausada para su análisis y consideración.
Ahora nos preguntamos: ¿cuándo escucharemos de boca de candidatos, o aspirantes a candidatos, sus propuestas alternas a las del Gobierno en materia de alza de los precios, creación más rápida de más empleos, proporcionarnos una mayor seguridad, reducir los costos y aumentar la productividad eléctrica, lograr la autosuficiencia alimentaria, aumentar las exportaciones reales sostenibles y sobre todo, elevar la calidad y los niveles de educación de este pueblo?
Mientras esto no suceda, la política seguirá el sendero de la chercha mediática que a diario observamos, sin brindarnos más esperanzas que las de una buena telenovela: entretiene, pero que nada nos deja.