El individualismo
La verdad es tan subjetiva, que cada cual fabrica la suya de acuerdo a sus intereses.
Está harto demostrado que la contratación de una constelación de súper estrellas no garantiza la obtención de una corona, es más, en innúmeras ocasiones se produce una estado calamitoso.
El ejemplo más reciente acontece con el equipo de la NBA, Heat de Miami, el que a pesar de tener a tres de los más destacados jugadores, Lebron James, Chris Bosh y Dwyane Wade, no ha podido ejecutar el trabajo que se esperaba de un equipo con un trío con una ofensiva aplastante y devastadora.
Antes de llegar a las filas los dos primeros, asistí a un choque de este equipo ante Orlando, donde Wade anotó 40 puntos, sin embargo, se observó claramente que desarrolló un juego totalmente individualista.
Ello es así porque realizó una gran cantidad de tiros desde diferentes ángulos en los que tenía muy pocas posibilidades de encestar, a pesar de que había varios compañeros estaban en mejores condiciones de anotar. Esa situación se ha agudizado este año, porque en vez de uno, ahora son tres los que ejecutan ese tipo de juego.
Así las cosas, que nadie piense que los Heat tienen posibilidades de ganar la corona. Es lo que se puede denominar otro desperdicio de millones de dólares.