Un estudio reciente arrojó que las personas físicamente activas tienen más probabilidades de vivir varios años más que las inactivas.
Los hallazgos no dicen nada sobre si esos años adicionales son buenos, y los límites de la investigación no demuestran que la actividad pueda garantizar que la esperanza de vida se prolongue, pero aún así el estudio canadiense aporta más evidencias de que llevar una vida activa es algo beneficioso a largo plazo.
Los mejores resultados los obtuvieron las mujeres negras.