El futuro ético del país
La Comisión Nacional de Ética y Combate a la Corrupción trabaja estrategias disuasivas de comunicación, para lo cual cuenta con aliados que aportan en esa dirección para el fomento de valores éticos y herramientas que incidan en bajar los niveles de corrupción en el país.
Hay un proceso de vínculo directo entre la falta de ética y el alto índice de corrupción. Mientras menos éticos somos los seres humanos más socios y comprometidos encuentra el escuadrón de la corrupción. A todos los niveles y grados.
Las advertencias hechas recientemente por el arzobispo Metropolitano de Santiago apuntan a un rico campo de advertencias. Dice en un sentido amplio que los problemas de corrupción, pobreza, hambre, narcotráfico, y violencia no se resuelven sin un estado de voluntad que vele por una mejor educación, instituciones judiciales sólidas, para lo cual hay que contar con hombres y mujeres éticamente sanos.
¿Dónde están las reservas éticas con que cuenta la República Dominicana? Se trata de una pregunta lógica, dentro de esta ola asfixiante de descomposición familiar, social, política y económica. ¿Dónde están los ejemplos? ¿En qué parte del país podemos encontrar hombres y mujeres en estado éticamente puro? Hombres y mujeres que puedan ser los ejemplos a seguir.
El futuro de la República Dominicana no solo tiene que ver con retos de crecimiento económico. Está básicamente en poder asumir un desafío ético, en poder sobreponernos a la crisis que nos arropa y ensayar mecanismos que nos permitan, como país, salir de la trampa del presente. En una educación de calidad para la juventud están nuestras reservas éticas.