La dependencia de la economía de India del resto del mundo experimentó este año la mayor reducción desde 1991. La causa es la rupia.
La moneda se fortaleció más de 6 por ciento desde abril contra una canasta de las monedas de sus asociados comerciales, medida según la paridad cambiaria efectiva real, lo que hace que a las compañías les resulte más difícil vender sus productos en el exterior en momentos en que la desaceleración de China reduce la demanda.
La apertura comercial ha tenido la mayor declinación en 24 años, lo que plantea un desafío al plan del primer ministro Narendra Modi de duplicar las exportaciones a US$900,000 millones para el año 2020.