El estilista brasileño Gustavo Lins lleva el fútbol a la Alta Costura

PARÍS.-El brasileño Gustavo Lins, único latinoamericano miembro del selecto club de la alta costura, se inspiró de la geometría de una pelota de fútbol para crear siluetas elegantes, depuradas, que presentó el martes en los hermosos salones de la Embajada de Brasil en París.

Chaquetas negras en satín, bordadas y con incrustaciones de piel, ligeras blusas y vestidos túnica, en muselina de seda, abrigos de visón azul turquesa, de corte arquitectónico: la colección resumió los códigos de este talentoso y original estilista nacido en Brasil en julio de hace 51 años.

La perfección de sus creaciones confirmó una vez más la razón por la cual Lins es miembro del elitista grupo de la Alta Costura, una denominación protegida en Francia con una serie de exigencias, entre ellas que las creaciones tienen que ser piezas únicas, acabadas a mano.

Bautizada "Belleza salvaje", la pasarela de Lins ofreció una síntesis de su trabajo y de su trayectoria: el Brasil donde creció y estudió arquitectura, la cultura y técnicas de costura aprendidas en los 25 años que ha vivido en Europa, y su fascinación por el kimono japonés y la porcelana.

Ofreció una síntesis también de sus códigos, por ejemplo, el utilizar prendas masculinas, como chaquetas y abrigos, para vestir a la mujer, que el modista brasileño imagina elegante, seductora, chic.

"Sensual pero digna", resumió el creador después del desfile. "Las prendas de mujeres que son un poco masculinas son las más bellas", opinó. Aunque la cultura europea y Japón estuvieron también presentes, fue sobre todo Brasil que marcó la colección para el otoño e invierno próximos de este talentoso estilista.

Algunas de las modelos desfilaron acompañadas de un joven elegante, relajado, deportivo, con una pelota de fútbol bajo el brazo y con los sensuales ritmos de la bossa nova como telón de fondo.

"Un pedazo de una pelota de fútbol fue el punto de partida de esta colección. Quería darle sus letras de nobleza al fútbol, traerlo a la alta costura", dijo el modista, explicando que también se había inspirado de la porcelana, que trabaja desde hace años.

"Otra de mis inspiraciones es la cerámica de Sèvres, hermosa y frágil, como la vida misma", dijo Lins, que utilizó en algunas de sus piezas bordados de la mítica casa de François Lesage, gran figura del mundo de la moda parisino, quien murió hace unos meses.

El creador brasileño presentó su colección en el segundo día de las pasarelas de Alta Costura, cuando también desfiló Chanel, y la casa italiana Armani.

El estilista de Chanel, Karl Lagerfeld, que presentó su pasarela en el museo del Grand Palais, se inspiró de "viejos modelos" de esa venerable casa, a los que dio un aliento contemporáneo.

Largefeld se inspiró de una paleta impresionista, dominada por grises plateados, blancos nácar y tonos rosa pálido.

Hubo también destellos de rojo rubí y azul encendido. El diseñador alemán explicó que había buscado recrear algunos de los modelos emblemáticos de la histórica casa, como los trajes de chaqueta Chanel, y llevarlos al siglo XXI.

Se inclinó por ello por los suaves "tweeds", en trajes de chaqueta cortos, que acompañó con elegantes lazos, o en pantalones anchos, suaves, fáciles de usar.

Lagerfeld usó también pedrería, tejidos transparentes, plumas, volantes y flores. Al igual que Lins, utilizó bordados de Lesage, y presentó espectaculares vestidos de fiesta, que dejaban ver espaldas desnudas, listas para noches románticas.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.