Una nueva investigación muestra que incluso pequeñas cantidades de ejercicio, o sea 150 minutos o 2.5 horas de actividad moderada por semana, pueden reducir el riesgo de enfermedad cardiaca en alrededor de 14 por ciento.
Los que hacían más ejercicio, unos trescientos minutos o cinco horas por semana, redujeron en veinte por ciento su riesgo de enfermedad cardiaca, que incluye ataques cardiacos, angina y cirugías de derivación, en comparación con la gente que no hacía ejercicio, según un estudio.
Algo de actividad física es mejor que nada, y más es mejor, señaló el autor Jacob Sattelmair, que era candidato doctoral de la Facultad de salud pública de la Universidad de Harvard.