EL DÍA cambia para mejor
La industria periodística enfrenta el reto de transformarse, con el uso de las nuevas tecnologías y las diversas plataformas a través de las cuales se divulgan las informaciones.
Todo cambia, y EL DÍA ha cambiado para mejor.
También han cambiado los pilares que suelen atribuírsele al periodismo.
Los clásicos principios de la objetividad y la imparcialidad preferimos cambiarlos por los de la veracidad, la honestidad y la justicia como pilares de nuestro ejercicio periodístico.
No pretendemos permanecer imparciales frente a los males sociales, las injusticias, los abusos o excesos.
Nos parcializamos a favor del vulnerable, del que sufre, de aquel a quien se le violan sus derechos.
La búsqueda de la verdad nos obliga a aferrarnos al dato, a la confirmación y contrastación de las informaciones. Eso es y ha sido siempre el periodismo.
Hoy más que nunca las sociedades requieren de medios periodísticos con personal comprometido con la difusión de la verdad, herramienta indispensable para sobrevivir en la era de la “posverdad” y de las noticias falsas.
EL DÍA cambia para volver al origen del periodismo en el que la verdad sea el centro.
