El Desayuno y Bebecito
El Desayuno de Mauricio una vez más estuvo a la altura de las expectativas en su aniversario 49, dedicado merecidamente a Danilo Aquino.
No estuvo el presidente Danilo Medina, parece que no es su estilo, pero fue representado por Jaime David y José Antonio, ministros de los renglones que más identifican el club. Admito que estuve muy tacaño a la hora de los aplausos, me faltaba motivación, hasta que apareció en un vídeo la figura de Bienvenido Martínez Brea (Bebecito).
El público le recibió con una espontánea ovación, reconociendo sus aportes en el deporte y el respaldo a los atletas desde cualquier posición pública que ocupó. Todavía los estadios (Quisqueya, Cibao y Tetelo) tienen vigencia (1955).
También construyó los techados del Mauricio y San Lázaro, entre otras realizaciones. Su obra maestra, promover las ideas del visionario Wiche García Saleta y construir el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte (1974), a propósito de que está en el ojo del huracán.
Un colaborador de los regímenes de Trujillo y Balaguer, pero respetuoso y protector de la juventud. Los testimonios sobran. A sus 100 años, cumplidos el 30 de enero, me alegró verlo lúcido y con su eterna jovialidad. Bebecito, ¡un deportista cien por ciento!