El cementerio del Jet Set: crónica de una tragedia que enlutó y cambió todo un país

Recuerdo de víctimas sigue aún fresco en mentalidad colectiva de los dominicanos. Caso. Espera por sobrevivientes fue desesperante.

El techo de la discoteca el Jet Set se desplomó en la madrugada del ocho de abril de 2025 sepultando a los presentes consigo.
El techo de la discoteca el Jet Set se desplomó en la madrugada del ocho de abril de 2025 sepultando a los presentes consigo.

SANTO DOMINGO.-La madrugada del martes ocho de abril, los vecinos del sector Atala despertaron antes de costumbre tras el derrumbe. El techo de la discoteca Jet Set se desplomó cuarenta minutos pasada la medianoche, sepultando a poco más de 500 personas, la mitad de las cuales no sobreviviría.

Un poco más al sur, en el sector 30 de Mayo, el murmullo de los trasnochados, el encendido de motocicletas y las sirenas de ambulancias acabaron matando, entre sus residentes, el estupor que se produce en las primeras horas del día, un efecto que, cual epidemia que se expande, acaparó todo el país en cuestión de minutos.

Muertos en Jet Set


Desde siempre, la muerte de una personalidad pesa más en sociedad, no porque su vida tenga mayor valor, sino porque el colectivo abraza la idea de conocerle, amarle u odiarle, según sea el caso.


Y al Jet Set acudían figuras del arte, la política, los deportes y empresarios cada semana en su tradicional “Lunes de Merengue”, lo que incrementó el dolor colectivo.

Usted probablemente ya conoce algunos de los nombres de los asistentes que perecieron allí. En tarima, Rubby Pérez y su orquesta cantando “De color de rosa”; entre los asistentes, los expeloteros de Grandes Ligas Octavio Dotel y Tony Blanco y la gobernadora de Montecristi, Nelsy Cruz.

El cementerio del Jet Set: crónica de una tragedia que enlutó y cambió todo un país
Las autoridades del COE se mantuvieron actualizando la data de muertos y heridos.

Pero también estaban, de la familia Grullón, dos de sus hijos con sus respectivas parejas (Eduardo y Alexandra, junto a Johanna Rodríguez y Eduardo Guarionex Estrella), así como el diseñador Martín Polanco.

Todos murieron


Entre muertos y heridos, la cifra se confirmó días después, estableciéndose en 416 personas (236 muertos y 180 heridos), así de golpe y porrazo, difícil de digerir.

Algo mucho más destructivo, al menos para el alma, se vivió horas después de la tragedia: la esperanza perdida de quienes ansiaban que su familiar estuviera entre los rescatados.

Esa mañana, el teléfono de este redactor sonó pasadas las cuatro de la mañana, cuando todavía dormía.
Del otro lado de la línea, José P. Monegro ordenó: “Vete al Jet Set por tus propios medios”. No hubo explicaciones, tampoco hacía falta.

Ya los reportes difusos de redes sociales, que suelen agrandar lo ocurrido, reposaban en mi celular.
Al llegar a las inmediaciones, toda la zona ya estaba acordonada por las autoridades, quienes repelían a los curiosos, salvo que comprobasen que se trataba de familiares o de personal de la prensa.
La dinámica de trabajo se implementó como si hubiera estado planeada con anticipación.

Las víctimas que estaban próximas a la salida fueron las primeras en ser extraídas. Si la persona estaba consciente, decía su nombre y un miembro del personal lo vociferaba por si alguno de los familiares estaba en el lugar.

Muchos “¡gloria a Dios!” y “¡gracias, Señor!” se escucharon inicialmente, pero fueron reduciéndose drásticamente con el paso de las horas y la aparición del sol con pilas nuevas.

Las denominadas “breaking news”, no siempre acertadas, inundaron los portales digitales, los interactivos de radio y de televisión y, ni hablar, de Instagram, Facebook, TikTok, X y YouTube.

“Rubby Pérez entre los que no aparecen o, encuentran a Rubby Pérez; tragedia Jet Set, al menos 20 fallecidos confirmados; las declaraciones de Juan Manuel Méndez tras colapso de Jet Set; familiares dan por desaparecida reconocida abogada que se encontraba en Jet Set…”.

Nombres de muertos


El operativo se mantuvo día y noche mientras continuaba la remoción de los escombros y el rescate de los cuerpos.

En unas carpas de color pardo se resguardaba a familiares de las víctimas y se establecían oficinas ambulantes para dar respuesta sobre los nombres de los que habían sido identificados.


Unas hojas 8 ½ x 11 se pegaron con tape en la parte externa de las carpas, con algunos nombres y el centro médico al que habían sido trasladados.

Se hicieron oraciones grupales, se repartió de manera gratuita agua, guineos y galletas. Sí, la solidaridad salió a flote.

Una mujer de mediana edad se mantuvo cantando y expresándose de manera enérgica (como hacen algunos creyentes), afirmando que su hermano estaba vivo.

Qué va, el sol la venció y la realidad también. Su hermano nunca regresó.
Es posible que muchas de las cosas que aquí contamos se queden cortas.

Es un simple escarbar en la memoria, aunque EL DÍA documentó, categorizó y publicó toda la tragedia. Pasadas las 10 de la mañana del jueves 10 de abril, el Centro de Operaciones de Emergencias, y demás autoridades, ofrecía su rueda de prensa final, anticipándose a cualquier cambi o entre los heridos al afirmar que eran cifras preliminares.

Datos iniciales

—1— Preliminares
Al cierre de los trabajos de rescate, se habló de 221 fallecidos y 189 rescatados con vida.
—2— Realidad
Eso cambió con el paso de los días, ya que algunos de los heridos nunca pudieron recuperarse y perdieron la vida en hospitales.

Sobre el autor

Anyelo Mercedes

Es periodista y locutor. Cubre Congreso, Partidos Políticos y JCE.