El caso del boricua se complica cada día
Hay muchas intimidades que podrían complicar el esclarecimiento definitivo del caso del boricua que andaba por el país como Pedro por su casa, pese a ser uno de los diez más buscados de Puerto Rico. Su intensa vida social, que lo convirtió en un visitante asiduo de los más lujosos restaurantes de Santo Domingo, sólo se explica por el nivel de las amistades con las que compartía espacios y amores. Su casa y los apartamentos a nombre de su pareja Sobeida Félix Morales son testigos inertes de muchos visitantes distinguidos.
Inobservancias
muy peligrosas
La Fiscalía del Distrito Nacional ha dado la voz de alerta por operativos antinarcóticos que están realizando agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) sin la presencia de representantes del Ministerio Público. Esta inobservancia puede ser recibida con los brazos abiertos por los narcotraficantes ya que eso les permitiría invalidar muchas acusaciones. No se debe perder de vista que una forma de ayudar al narco es elaborando expedientes débiles que puedan ser fácilmente destruidos en un tribunal. Este señalamiento se produce justo cuando surgen dudas, no probadas, sobre el manejo que dan algunos actores de la lucha antinarcótica a los bienes (especialmente dinero y prendas) encontrados durante los allanamientos o apresamientos de las personas detenidas por su presunta vinculación al narcotráfico o lavado de activos.