El cansancio extremo
Se ha estado señalando con insistencia en las últimas horas la dependencia que tienen las Ligas de Béisbol del Caribe en sus relaciones con la Mayor League Baseball.
Esa sumisión no es nada nuevo, se viene arrastrando desde hace décadas.
Por ello, esa condición no debe llenar de estupor a muchos que están sorprendidos porque no se hace ninguna oposición a los lineamientos de MLB.
Ahora, no se puede echar toda la culpa a las Ligas de invierno, ya que muy pocos jugadores han sido capaces de violentar las disposiciones emanadas del béisbol organizado.
Eso será muy difícil que suceda, dado que quiérase o no es en los equipos de Grandes Ligas donde los peloteros latinoamericanos reciben contratos multinuales multimillonarios.
Entonces, es mucho pedirles que se rebelen en contra de una medida dictaminada por el poder económico que representan las organizaciones de GL.
Para ponderar y analizar ese caso, hay que colocarse en su lugar, para ver si es verdad que la puerca tuerce el rabo.
Todas estas ligas son y seguirán siendo dependientes, aunque no les guste a muchos que equivocadamente creen que no se puede permitir la sumisión a tal grado.
Y mientras el hacha va y viene, seguiremos observando esas famosas listas de jugadores con cansancio extremo.