El canciller ve luz alrededor de Haití

editorial

Al ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, se le ve un cierto optimismo cuando se refiere a la situación haitiana, que para observadores externos pudiera dar la impresión de que ha caído en un foso sin escaleras.

Entrevistado ayer en el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, el alto responsable de la política exterior dominicana afirmó que al nivel internacional la atmósfera política parece favorable para Haití.
Refirió en este punto la Resolución 27-93 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, del 30 de septiembre pasado, que autorizó el despliegue de una misión multinacional de apoyo a la seguridad para contrarrestar la violencia generada por las bandas armadas.

De la situación interna dejó la impresión de que no cuenta con indicadores como para alimentar la esperanza de un cambio a partir de las propias fuerzas de la nación vecina.

Pero en este punto es posible que coincidan todos los observadores del Haití de hoy, que daba muestras de estar en la pendiente mucho antes del magnicidio del 7 de julio de 2021, que costó la vida al presidente Jovenel Moïse.

Al referirse al ambiente de inseguridad que le crea a República Dominicana la descomposición de un país con el que hace frontera, el ministro Álvarez habló con el aplomo del que está al corriente de lo que está pasando al oeste de la isla y de las prevenciones tomadas por el gobierno del que forma parte.

Las Fuerzas Armadas dominicanas, de acuerdo con sus valoraciones, no sólo mantienen una cobertura apropiada para el caso en toda la línea divisoria entre los dos países, sino que cuenta con información, equipos apropiados y listeza para enfrentar cualquier eventualidad.

El proceso de la recuperación de Haití, si el optimismo del ministro está bien fundado, sería largo, pero en todo caso un gran alivio en la región caribeña.