El bienestar personal
En nuestro constante afanar, entre trabajos, familia, amigos y compromisos, nos vamos sumergiendo en las profundidades del descuido y olvido personal. Cada vez más, esta sociedad nos empuja a vivir para los demás, olvidándonos muchas veces de lo que queremos y necesitamos. Primero están agendadas las responsabilidades propias y necesidades ajenas.
Consciente de que esto es un gran problema para el bienestar personal, siempre he tratado de que mis múltiples responsabilidades no anulen mi tiempo de calidad, sé que es un poco difícil lograr a cabalidad sacar el tiempo para mí misma, pero es una batalla que debo tratar de ganar día por día, bien dicen por ahí, primero yo, luego los demás, pues si yo no estoy ni me siento bien, no lo estarán las personas que interactúen conmigo… Así me lo repite constantemente mi querido Rafael Álvarez de Casa Holos, cuando, por cuestiones de trabajo, falto a las clases de pilates y las sesiones que recargan mis energías cada semana…
Rafael me dice a cada momento que el bienestar no se consigue solo, ni llega por arte de magia, es un proceso que solo se logra cuando establecemos nuestras prioridades, en el entendimiento que siempre yo estará al principio de la lista. Y aunque tratar no es poder, cada día tratemos y logremos sacar un tiempo de calidad para cuidar nuestra salud, cuerpo, mente y espíritu. No dejemos para el último lugar de la lista a la persona más importante: yo.
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