El béisbol y las políticas públicas
El arrollador triunfo del equipo dominicano en el Clásico Mundial de Béisbol es la mejor muestra de que en el país contamos con los recursos humanos y el talento para lograr grandes cosas, pero que la falta de políticas públicas es la mayor deficiencia.
La Federación Dominicana de Béisbol hizo muy poco, por no decir nada, en la formación de los atletas que integraron el equipo. Son hechuras del béisbol profesional, que dedica cuantiosos recursos en las academias de las cuales saca los prospectos que luego van a las Grandes Ligas.
Quiere decir que tenemos el talento y el personal y que si se someten al proceso de formación requerido se pueden alcanzar niveles de competitividad óptimos.
El ejemplo es aplicable a casi todo, no solamente a la esfera deportiva.
Por ejemplo nuestros estudiantes. Cuando los jóvenes dominicanos se educan en sistemas educativos de calidad, salen siendo buenos y exitosos profesionales, capaces de competir con los de cualquier otra nacionalidad.
Por lo tanto, si nuestras escuelas y universidades están pariendo bachilleres y profesionales deficientes es porque nuestra política pública es deficiente.
Veamos otros campos. El esquema productivo dominicano conspira contra la competitividad, por lo tanto nuestras empresas no pueden ser competitivas frente a otras de países donde sí hay políticas públicas tendentes a fortalecerlas.
Tenemos el talento, faltan las políticas públicas.
